Uso de cookies

Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios y conocer sus preferencias mediante el análisis de sus hábitos de navegación. Si continua navegando, consideramos que acepta su uso. Puede acceder a política de cookies para obtener más información.

 

Desempleo joven

Educador infantil “en prácticas”: en contacto con la vida profesional

21/06/2018

Desempleo joven

Por Clece SocialClece Social

Los módulos de formación en centros de trabajo (FCT) son las prácticas obligatorias que todos los alumnos de Formación Profesional realizan para completar la formación y acceder al correspondiente título en ciclos formativos de grado medio y superior. Tienen como finalidad poner en práctica en un centro de trabajo las competencias adquiridas en el centro de estudios. Nos acercamos a la experiencia de uno de estos módulos para aquellos que aspiran a ser educadores infantiles.

“En nuestro centro apostamos por una metodología en la cual los alumnos tienen clases teóricas en las que se imparten los contenidos más importantes y actividades prácticas, las cuales les permite conocer la realidad de las escuelas. Es necesario no sólo adquirir conocimientos sino también saber adaptar esos conocimientos a las características y necesidades de los niños, profesionales, familias, organización de las escuelas, etc. A lo largo del curso solemos realizar charlas con distintos profesionales, visitas a escuelas, actividades preparadas por los alumnos para la puesta en práctica con niños, proyectos interciclos, etc.Por otro lado, la FCT es un módulo imprescindible para el aprendizaje de nuestros alumnos. Los meses en los que están en las prácticas supone para ellos un bagaje de experiencias y formación necesaria para prepararse para el mundo laboral” explican desde el equipo educativo del Centro Concertado de Enseñanza Gregorio Fernández de Valladolid.

De izquierda a derecha, Erika Platón. Carmen Flores e Isabel Vidal del C.E.C Gregorio Fernández

Para la realización de las prácticas en el Ciclo Superior de Educación Infantil, el Centro colabora con la  red de escuelas infantiles de la empresa Clece en Valladolid “facilitando la formación de los alumnos y acercándolos a la realidad de los niños”. Pero, ¿cómo es el día a día de un educador en prácticas? “En alguno casos, comienza con la participación de los alumnos en el programa de madrugadores. A continuación, preparan la asamblea con la tutora adaptando la misma a los temas o centros de interés con los que están trabajando. También, realizan diversas actividades en el aula de expresión plástica, oral, musical, lógico matemática, etc., en función de las unidades didácticas que tengan programadas. Todos los días trabajan las rutinas: higiene, alimentación y descanso favoreciendo así las necesidades básicas de los niños” cuentan desde el Centro.

Mayores opciones para un primer empleo

Este primer contacto profesional favorece además el acceso al mercado laboral. “En el momento actual existen dificultades de inserción, como en todos los sectores laborales. Aun así, empresas como Clece mejoran la incorporación al mercado laboral de los alumnos gracias a las bolsas de empleo que generan una vez que éstos han acabado sus prácticas. Otras empresas o escuelas infantiles apuestan también por una contratación de los alumnos que acaban de acabar las prácticas, tras valorar las competencias personales y profesionales que han mostrado durante la realización de los tres meses de FCT” apuntan desde el Centro.

 

Ana Díez, educadora en la Escuela Infantil Mafalda y Guille

Ana Díez Domínguez  realizó sus prácticas en la Escuela Infantil Municipal Mafalda y Guille de Valladolid y actualmente trabaja en la Escuela con un contrato de sustitución. “Tras la buena experiencia que había supuesto para mí los meses de prácticas en la escuela, no dudé en dejar mi currículum al finalizarlas. El período de prácticas también es un contacto con el mundo laboral y una oportunidad de que la empresa vea cómo trabajas. En la escuela estaban contentas con el trabajo que había realizado así que también surgió por su parte pedirme el currículum. Un año después, cuando me llamaron para cubrir un puesto no dudé en aceptar”.

Para Ana, las prácticas fueron “la mejor parte del ciclo. Después de estudiar y trabajar muchos contenidos, a distancia en mi caso, por fin tenía la oportunidad de ponerlos en práctica, de ver en qué se traducía todo lo aprendido. Además, ese período me sirvió para confirmar que me gustaba esa profesión”. Una profesión, la de educador infantil, muy vocacional, como recalca el equipo educativo del Centro Gregorio Fernández. Para quienes opten por esta salida profesional, señalan que es importante reunir las siguientes cualidadesSer cariñoso y afectuoso

  • Saber generar un clima de confianza
  • Ser creativo, ingenioso y extrovertido.
  • Tener capacidad de trabajo en equipo
  • Ser responsable y organizado
  • Tener habilidades sociales como empatía, capacidad de resolución de conflictos o escucha activa.
  • Mostrar capacidad de adaptación frente a cambios, necesidades o situaciones inesperadas.
  • Saber comunicar y captar la atención de niños.
  • Mostrar interés en la calidad de sus intervenciones.
  • Tener iniciativa en la realización de tareas y competencias propias de su formación.

Cualidades imprescindibles  y una dedicación “que exige dar todo de ti puesto que las familias nos depositan su confianza a la hora de participar en la educación de sus hijos. Al mismo tiempo es muy reconfortante ver los avances y todo lo que los niños te transmiten” afirma Ana.

 

Más articulos sobre Desempleo joven:

Lanzaderas de Empleo, un nuevo enfoque en la lucha contra el paro

09/02/2018

Programa joven de inserción Fundación Mornese

26/08/2016

10 consejos para afrontar con éxito una entrevista de trabajo

22/01/2016

Público, social y privado: el engranaje de la integración

07/08/2018