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Desempleo joven

Público, social y privado: el engranaje de la integración

07/08/2018

Desempleo joven

Por Clece SocialClece Social

El Plan de Empleo de Cruz Roja Española busca reducir las dificultades que las personas desempleadas tienen para mejorar su participación en el mercado de trabajo. La entidad cuenta con programas específicos para diversos colectivos con especiales dificultades de inserción laboral como parados de larga duración, mayores de 45 años, solicitantes de asilo, inmigrantes, jóvenes o mujeres en dificultad social, entre otros.

Uno de los objetivos es mejorar la empleabilidad de estas personas. “Resulta fundamental reforzar las competencias transversales y técnico-profesionales en las personas en riesgo de exclusión” señalan desde Cruz Roja en La Rioja. Para conseguirlo hay que partir de un diagnóstico de partida lo más preciso posible. Para ello en la entidad conjugan herramientas como “la entrevista ocupacional, la evaluación competencial, el autodiagnóstico Emplea+ y el manual de competencias en los procesos de inserción con las personas. Ese diagnóstico agregado, apoyado con informes de la aplicación informática permite identificar las principales carencias formativas y diseñar las actividades adaptadas a esas carencias y especialmente al perfil de los diferentes colectivos en dificultad social”.

La formación resultante tiene en cuenta dos elementos. Por un lado, la incorporación de la perspectiva de trabajo competencial. Es decir, todos los proyectos se basan en identificar tanto las competencias como las carencias de los participantes para desempeñar una ocupación concreta a partir de las cuales se marcan los objetivos profesionales. Por otro lado, la participación activa de la empresa, ya que las acciones están orientadas a acercar a las personas al tejido productivo y se cuenta con la empresa en el diseño de las acciones formativas, en la impartición y en la capacitación profesional en los centros de trabajo, lo que se conoce como prácticas no laborales. También pueden participar activamente en acciones de formación en competencias transversales, impartiendo determinados módulos desde la perspectiva empresarial. “Esta participación conecta mucho a las personas con la empresa, y a la empresa con las personas, produciendo efectos en ambos que activan procesos de conocimiento mutuo, adaptación, aprendizaje, compromiso y responsabilidad” destacan desde la entidad.

“Empresas con sentido social”

Este planteamiento surge de la necesidad de tratar la inserción laboral de las personas en riesgo de exclusión desde un abordaje integral que incluya a las empresas y a la sociedad como protagonistas también de dicha inserción.

“Los itinerarios de inserción generan cambios personales que han de acompañarse de un cambio en las estructuras y sistemas. De otro modo no serán posibles mercados de trabajo inclusivos. Este cambio pasa porque las empresas además de proyectos económicos, aun siendo esto fundamental, se vean a sí mismas y empiecen a actuar como empresas con sentido social. Por ello, en los proyectos se plantea un modelo híbrido público-social-privado de intervención que beneficia a todos los actores implicados”.

Un sistema en el que todos ganan. Las personas en riesgo de exclusión mejoran su empleabilidad y acceso al mercado laboral. Las empresas incorporan la inserción sociolaboral a su RSC contribuyendo a luchar contra la pobreza y la exclusión. Las entidades sociales llegan a más beneficiarios y colaboradores. Y, por último, las instituciones públicas ganan eficacia y eficiencia en la intervención

 Experiencias de éxito, residencia El Sol de Logroño

Clece es una de las empresas colaboradoras del Plan de Empleo de Cruz Roja Española. En La Rioja la colaboración ha favorecido el acceso al empleo de personas en riesgo de exclusión mediante el acogimiento de alumnos en prácticas en sus centros ubicados en Logroño para facilitar la formación en el entorno empresarial, las demandas de personal realizadas así como la participación activa de la empresa en otras actividades.

Uno de los centros de trabajo que reciben alumnos en prácticas es la Residencia de Mayores El Sol de Logroño, que recientemente ha recibido un reconocimiento por su implicación. La residencia ha acogido seis alumnos en prácticas -cuatro del curso de cocina, uno del curso de atención sociosanitaria a personas dependientes y uno del curso de limpieza de edificios y locales-, logrando realizar una contratación.

“La integración en la mayoría de los casos es muy buena, los alumnos comienzan motivados y dispuestos a aprender de los profesionales del centro. En todos los casos se han integrado positivamente con los diferentes profesionales y residentes del centro. La valoración del premio que nos han dado es muy satisfactoria, ya que el reconocimiento de nuestra labor en el acogimiento e integración de cada uno de los alumnos que pasan por nuestro centro para nosotros es motivador y nos ayuda a seguir colaborando en esta línea” Belinda Manso, directora de El Sol.

 

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