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“El trabajo es mi fuerza”

Hace cuatro años decidió poner fin al maltrato de su expareja y padre de sus dos hijos. Ellos fueron la principal razón para dar el paso de separarse. La situación de violencia y agresividad en la que se veían envueltos los niños era insostenible. No tenía trabajo ni estudios, pero Cynthia contó con el apoyo de sus padres y la ayuda concedida por el Ayuntamiento. Al poco tiempo, la ayuda se acabó y también el modesto empleo que había conseguido debido a un desafortunado accidente laboral.

En esta precaria situación, en junio de 2017, “me llamaron de Clece para una entrevista. Les habían derivado mi caso desde las listas de asuntos sociales del Ayuntamiento de Las Palmas”. Pocos meses después empezó a trabajar realizando limpiezas de choque, empleo que “abría una puerta hacía su nueva vida”. Se trataba de un proyecto específico, con fecha de caducidad, pero me “sentía más fuerte y segura de mi misma y hablé con mi coordinadora Omaira”. Juntas estudiaron las distintas posibilidades para tener continuidad en la empresa. Es entonces cuando Cynthia se atrevió a dar un paso más y decide estudiar aprovechando una de las opciones que le ofrecen en la empresa: conseguir el certificado de profesionalidad para trabajar como auxiliar Socio-Sanitario. Una salida profesional para conseguir la estabilidad laboral y económica necesarias para cuidar de su familia.

“Hoy soy una mujer diferente, el trabajo es mi fuerza y mi hija dice que está orgullosa de mi. Ellos ven que ahora yo puedo salir adelante con ellos.” La sensibilidad de las empresas con las mujeres víctimas de violencia de género es clave para acceder a un empleo, teniendo en cuenta además sus especiales circunstancias en cuanto a temas de flexibilidad y conciliación.  “Ha sido muy gratificante, la empresa siempre ha reconocido mi esfuerzo y me motiva para seguir adelante. Muchas empresas te dan de lado, pero en esta me he sentido libre de poder contar mis circunstancias, me han dado todo el apoyo para poder hacer frente a los aspectos legales de mi situación dándome permisos y autorizándome los cambiaos cuando han sido necesarios”.

El empleo ha sido el impulso definitivo de Cynthia hacia una salida real de la violencia. Por eso, comparte su historia con otras mujeres en su situación aconsejándolas que “no tengan miedo,  que busquen apoyo profesional.  El miedo te invade pero se puede superar”.

IV Premios Compromiso

Los Premios Compromiso llegan a su IV edición. Los galardones, promovidos por Clece Social, reconocerán un año más iniciativas destacadas en la lucha contra la violencia de género desde distintos ámbitos, especialmente aquellas vinculadas con la integración laboral de las mujeres víctimas.

En la presentación de los Premios celebrada en los Teatros del Canal de Madrid, se ha explicado cómo la nueva edición mantendrá el foco en premiar la labor realizada por asociaciones y entidades sin ánimo de lucro que trabajan día a día con este colectivo. Además, se convocará nuevamente la categoría dirigida a periodistas que hayan contribuido a informar y sensibilizar sobre esta realidad. Como novedad, se concederá un premio a la mejor iniciativa de sensibilización por su capacidad de concienciación sobre el problema y un reconocimiento para la entidad que más haya colaborado con Clece en la integración laboral de víctimas de violencia de género.

“Los Premios Compromiso son una muestra de la sensibilidad creciente de la sociedad hacia al grave problema de la violencia de género. Por nuestra actividad y por nuestro proyecto social, en Clece no podemos permanecer ajenos, tenemos que involucrarnos en la búsqueda de salidas. Nuestro compromiso ha ido creciendo en los últimos años y en la actualidad trabajan con nosotros 227 mujeres víctimas. Los Premios Compromiso han supuesto un claro impulso en sensibilización y en contratación. Por ejemplo, el año pasado, durante la gala de entrega, nos comprometimos a contratar en un año a 139 mujeres, el mismo número de candidaturas que recibimos de entidades sociales. Y ya hemos conseguido 87, más de la mitad”, afirma José Andrés Elizaga, director de Comunicación y Relaciones Externas de Clece.

El empleo será uno de los elementos que este año tendrá especial peso en la valoración que el jurado haga de las candidaturas presentadas. “La integración laboral es donde Clece tiene mayor capacidad de compromiso, y por lo tanto, haremos un mayor énfasis en este punto a la hora de valorar las candidaturas. Sin olvidar, por supuesto, que el empleo es un eslabón más, quizás el último, en el proceso que tienen que pasar estas mujeres en su recuperación hasta comenzar una nueva vida” ha explicado José Andrés Elizaga.

Siete premios en cuatro categorías

La IV edición de los Premios Compromiso concederá un total de siete reconocimientos en cuatro categorías:

  • Premios a los Mejores Proyectos Sociales de entidades sin ánimo de lucro relacionados con la integración laboral de mujeres víctimas de violencia de género. En esta categoría, el jurado premiará los tres mejores proyectos que recibirán una dotación económica de 10.000 euros.
  • Premio al Mejor Trabajo Periodístico relacionado con la violencia de género. En esta categoría el jurado elegirá al autor del mejor trabajo en prensa escrita que será premiado con 7.000 euros.
  • Premio a la Iniciativa de Sensibilización más destacada del año en materia de violencia de género. En esta categoría, se entregará un galardón acreditativo a la acción, campaña o programa audiovisual contra la violencia de género y/o a promover la sensibilización social sobre esta lacra.
  • Reconocimiento Especial a la Asociación/Entidad que más haya colaborado con Clece en la integración laboral de las víctimas de la violencia de género, mediante un galardón acreditativo.

El plazo para la presentación de los proyectos sociales y los trabajos periodísticos ya está abierto y finaliza a las 19:00 horas del día 14 de septiembre. Toda la información relativa a la presentación de candidaturas se puede consultar en las bases publicadas en enlace.

Jurado de expertos

El jurado, integrado por personas vinculadas a esta realidad desde distintos ámbitos, volverá a contar con el director y guionista de cine Luis Lorente como presidente.

“Hay que dimensionar la importancia crucial y diferente de estos Premios porque la tarea de Clece es estratégicamente esencial para luchar contra la desigualdad, en concreto, en una de sus formas más extremas que es la violencia de género”.

Repetirán asimismo como miembros del jurado, la Delegada del Gobierno para la Violencia de Género, María José Ordóñez; la presidenta del Observatorio contra la Violencia de Género y Doméstica, Ángeles Carmona, y el presidente de Clece, Cristóbal Valderas. Como nuevas incorporaciones, la IV edición contará con el comisario jefe de las Unidades de Familia y Mujer de la Policía Nacional, Santiago Carrasco; y la directora y presentadora del programa de Radio5, “Ellas pueden”, Marta Pastor.

“El jurado se completará con una nueva incorporación para cubrir el hueco que nos ha dejado la actualidad política y los recientes nombramientos del Gobierno. Es el caso del juez Grande-Marlaska, ahora ministro de Interior. Nos enteramos, como todos, de la noticia del nombramiento la semana pasada y estamos, en consecuencia, pendientes de cerrar la composición del jurado” ha comentado José Andrés Elizaga.

Bases IV Premios Compromiso  

 

 

El mejor residuo es el que no se produce

Cada año se desaprovechan en el mundo más de 1.300 millones de toneladas de alimentos, es decir, un tercio de la producción mundial. Dentro de estos datos de la Comisión Europea, se estima que 89 millones de toneladas de comida en buen estado corresponden a la Unión Europea,  quedando España como el séptimo que más comida desperdicia con 7,7 millones de toneladas.

En nuestros hogares, el desperdicio alcanza el 42% del total, lo que significa que llegamos a desperdiciar más de medio kilo de alimentos por persona a la semana. Lamentablemente, todos estos alimentos serían perfectamente válidos para el consumo.

Este problema escala desde los hogares a las cocinas profesionales e industriales o comedores colectivos, donde las dimensiones de alimentos en buen estado que acaban desechados son mucho mayores, lo que representa un enorme coste ambiental, económico y social. Los datos lo confirman: entre el 4 y el 10% de las compras que se realizan en caterings y colectividades acaban como desperdicio alimentario.

Cada vez hay una mayor conciencia acerca de este problema y en Clece no podemos permanecer ajenos. Nuestra actividad está directamente relacionada a través de nuestra división de restauración colectiva que ofrece alrededor de 15 millones de servicios al año en comedores de universidades, colegios, escuelas infantiles, residencias, etc.

Conscientes de nuestra implicación decidimos pasar a la acción. En primer lugar, recopilamos información relevante sobre dónde y por qué se desperdician alimentos, auditando algunos centros educativos y hospitalarios en los que prestamos servicios.

Nos encontramos con cuestiones productivas, como peticiones que no coincidían con el consumo real; escasa formación del personal  sobre este problema;  comidas servidas  frías; presentaciones poco apetecibles así como restricciones operativas derivadas de la normativa legal. También cuestiones sociales como el inadecuado volumen de las raciones, la falta de sensibilización o entornos como hospitales donde los usuarios están más inapetentes.

Desde Clece pensamos que, si queríamos cambiar la situación, debíamos basar el proceso en tres pilares: educación, formación y cambio de conductas.

Entre los diversos proyectos que pusimos en marcha, optamos por centrarnos en el comportamiento de los niños. Ellos están inmersos en un entorno de aprendizaje continuo, pudiendo  interactuar  directamente con los alimentos  y  experimentando  unos hábitos alimentarios saludables y responsables.  Por ello, divulgamos y promovimos entre los más pequeños  buenas prácticas, poniendo igualmente en marcha acciones de sensibilización.

Colaboraciones

También colaboramos con otros agentes a tener en cuenta en nuestro sector, como  los  Bancos  de Alimentos. Entre otros organismos, firmamos acuerdos para realizar donaciones de alimentos con fundaciones (como Arrels en Lleida), residencias  (Residencia de Acogida Nuestra Señora del Tránsito – Hijas de la Caridad) y asociaciones (Asociación de Desarrollo Comunitario de San José Obrero,  en los comedores escolares de Salamanca).

Además Clece forma parte de la estrategia  “Más alimento, menos desperdicio”,  del Ministerio de Agricultura, Pesca y Medio Ambiente. Su objetivo fundamental es prevenir el desperdicio alimentario, propiciando un cambio real de actitudes y procedimientos de trabajo.

A modo de ejemplo, merece mención especial el plan puesto en marcha para las escuelas de Salamanca,  que se realizó en dos fases.

Una primera fase estuvo dedicada a la información, divulgación y concienciación dirigida tanto al personal, como a los niños y a los familiares sobre la necesidad de prevenir y reducir la cantidad de alimentos que se desperdician. Las diferentes acciones que se realizaron en las escuelas iban dirigidas a la sensibilización social, trabajando en valores de solidaridad y equidad. En ellas participaron personas de colectivos vulnerables, como monitores en exclusión social, personas con discapacidad o jóvenes desempleados. También realizamos encuentros intergeneracionales, con talleres temáticos para niños y mayores.

Otras acciones realizadas trataron sobre el  reciclado y reutilización, alimentación sostenible  y el desperdicio alimentario. En este último punto, los niños pesaban y clasificaban sus residuos del plato y valoraban su propia  evolución.  Además se involucró al personal de comedor y cocina para  evitar  servir los alimentos en los platos por defecto, sin tener en cuenta la apetencia de los niños o su edad; mejorar la decoración  del entorno; la  elaboración  de platos más apetecibles  y  coloridos y una información más fluida del menú diario.  Acciones sencillas que nos dieron y siguen dando grandes resultados ya que reducimos el impacto ambiental, sensibilizamos socialmente y, lo más importante,  formamos a nuestros futuros consumidores. Porque todos sabemos que el mejor residuo es el que no se produce.

En la segunda fase de esta colaboración con escuelas,  recogimos datos en los centros, cuantificando el volumen de desperdicio por escuela  llegando a  los 47 gramos  por alumno entre los 3 y 6 años y a 54 gramos en el rango de edad de los 7 y 12 años. Cantidades que suponían  un volumen de desperdicio en  el conjunto de  los comedores de alrededor  38,1 toneladas. Datos a partir de los que establecimos políticas de reducción.

Todas las acciones en este ámbito nos permiten además sumar en el compromiso adquirido con los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS).  En concreto con el segundo objetivo marcado por este pacto global de Naciones Unidas: acabar con el hambre en el mundo.

Consejos prácticos

Para que todos podamos contribuir a evitar el desperdicio de alimentos, se pueden seguir los siguientes consejos en nuestros hogares:

  1. Comprar semanalmente. Utilizar una lista ordenada por prioridades, después de mirar que tienes en la nevera  (y nunca comprar con hambre). Frutas y verduras de temporada y de proximidad. Huir de las ofertas 2X1 de productos que no se utilicen habitualmente(muchas veces acaban en la basura)
  2. Aprovechar los restos de comida , el congelador es un buen aliado
  3. Servir cantidades más pequeñas, siempre se puede repetir.

Helena Izquierdo Bernadaus es Responsable de Seguridad Alimentaria de Clece 

“La inserción laboral constituye un paso fundamental hacia la rehabilitación plena de la persona drogodependiente”

Fundación Aldaba – Proyecto Hombre Valladolid y Clece se han unido recientemente para favorecer la inserción laboral de colectivos socialmente desfavorecidos y promover la sensibilización sobre su situación. Hablamos con la directora de esta entidad, Mª Paz de la Puente, que nos cuenta la labor social que realizan con personas en riesgo o situación de vulnerabilidad, dando especial atención a las personas afectadas por la drogodependencia y otras adicciones.

¿Cuál es la labor de la Fundación Aldaba – Proyecto Hombre?Somos una ONG aconfesional y sin ánimo de lucro que trabaja desde hace más de 20 años en la sensibilización, prevención y tratamiento de las drogodependencias y otras conductas adictivas en Valladolid y provincia. Cada año ayudamos a más de 3.000 personas en su apuesta por la calidad de vida y el bienestar y formamos parte de la Asociación Proyecto Hombre, la mayor ONG española dedicada a la prevención y tratamiento de la adicción al alcohol y otras drogas.

Desde su experiencia, ¿qué diagnóstico hacen del consumo de drogas en nuestra sociedad? La radiografía actual del consumo de drogas legales e ilegales nos indica que estamos ante un problema mundial de salud pública de primera magnitud que solo podremos abordar si trabajamos de manera coordinada desde todos los agentes implicados: administraciones públicas, empresas, ONG, ámbito educativo y judicial, familias…

Si atendemos a los consumos más preocupantes, creemos que en España debemos seguir poniendo el acento en las drogas legales, pues es donde se da el mayor porcentaje de consumo.  Aún nos queda mucho por hacer sobre todo en lo que respecta al alcohol, una sustancia donde seguimos encontrando una alta tolerancia social y una baja percepción de riesgo. En el caso de las drogas ilegales, destacamos la importancia de reforzar la prevención del consumo de cannabis, pues es la única sustancia cuyo consumo ha aumentado recientemente (EDADES 2015-2016) y donde aún existe mucho desconocimiento en torno a sus consecuencias negativas.

Y en cuanto a grupos de población, debemos centrar nuestros esfuerzos en proteger y garantizar la salud de los jóvenes y menores, pues a estas edades el consumo de alcohol, sobre todo, presenta una alta prevalencia.

 

En España debemos seguir poniendo el acento en las drogas legales, pues es donde se da el mayor porcentaje de consumo. 

 

Hablando de jóvenes, ¿cuál es su situación  y cómo se puede prevenir el consumo en edades tempranas? Como decíamos, el consumo de alcohol en edades cada vez más tempranas constituye una de nuestras principales preocupaciones. Y es que los datos al respecto siguen siendo alarmantes: según la Encuesta ESTUDES más reciente el 76,9% de los estudiantes entre 14 y 18 años ha probado alguna vez en la vida el alcohol; el 75,6% ha consumido en el último año y el 67% lo ha hecho en el último mes.

Es cierto que las actuaciones para frenar esta problemática están comenzando ya conseguir cambios positivos: así, la encuesta EDADES más reciente recoge que la edad media de inicio en el consumo de alcohol se ha retrasado, por primera vez que se recogen los datos, de los 13 años y medio a los 14 años,  pero no debemos bajar la guardia.

Para proteger la salud de los menores en todas las áreas y especialmente en lo que respecta al uso de drogas, creemos que cobran especial importancia: las estrategias de regulación y control de la oferta, el control y la supervisión familiar, el fortalecimiento de espacios de ocio libres de drogas, el incremento de la percepción social del riesgo asociado al consumo de alcohol y otras drogas así como la disminución de la tolerancia respecto al mismo.

En general, ¿cuál es el perfil de la persona drogodependiente a la que atendéis? En relación a los adultos que inician un tratamiento en el Centro de Día y la Comunidad Terapéutica, distinguimos dos grupos de población muy diferenciados: por un lado tenemos un perfil más cronificado y que presenta un mayor riesgo de exclusión, y por otro un grupo de personas con una mayor normalización e integración. El perfil en este último caso correspondería a un varón de 36 años, soltero y con trabajo. La sustancia principal de consumo por la que se solicita ingreso es el alcohol en primer lugar (33 %), seguido del cánnabis (24 %) y la cocaína (23 %).

 

Trabajar, se tengan o no problemas con las drogas, es una necesidad básica para que cualquiera pueda alcanzar una vida plena y acceder a otras áreas de crecimiento como las relaciones sociales, la formación de una familia o el disfrute de un ocio saludable.

 

¿Qué mecanismos de intervención seguís? Cuando alguien llega a cualquiera de nuestros recursos de prevención o tratamiento, establecemos un primer encuentro para conocer la situación y necesidades específicas de cada persona. Tras la fase diagnóstica se diseña un plan de intervención individualizado donde se acompañará a la persona usuaria para lograr que recupere su autonomía, el sentido de la responsabilidad con su propia vida, su entorno y su capacidad para tomar decisiones. Se trata además de un proceso donde la familia cobra un papel relevante, pues su implicación y participación son fundamentales para la adecuada reinserción social del usuario.

¿Cuál sería el porcentaje de éxito de las intervenciones que lleváis a cabo? El porcentaje de éxito en los programas de tratamiento ronda el 60%, mientras que en prevención supera el 80%.

Recientemente habéis firmado un convenio de inserción laboral con Clece, ¿cuál es el papel del empleo en la rehabilitación? La inserción laboral constituye un paso fundamental hacia la rehabilitación plena de la persona drogodependiente. No solo evita la exclusión y marginación social, sino que le permite sentirse útil, superarse, desarrollarse en todos sus aspectos, formarse, construir relaciones con su entorno, etc. Trabajar, se tengan o no problemas con las drogas, es una necesidad básica para que cualquiera pueda alcanzar una vida plena y acceder a otras áreas de crecimiento como las relaciones sociales, la formación de una familia o el disfrute de un ocio saludable. Quisiéramos también destacar que, cuando hablamos de mujeres drogodependientes, resulta aún más importante lograr su inserción laboral, pues solo garantizando su autonomía económica podremos conseguir su libertad en el resto de ámbitos. Por suerte, cada vez son más las empresas que, como Clece, se suman a colaborar con nuestra entidad para ofrecer oportunidades a quienes más lo necesitan.

“La educación es la vacuna contra la violencia de género”  

La oportunidad de coordinación que brinda el Pacto de Estado; la necesidad de no poner el foco en la víctima sino en el agresor y la importancia de impulsar la integración laboral fueron algunas de las conclusiones que se pueden extraer del II Foro sobre la Violencia de Género organizado por el diario La Razón el pasado miércoles 16 de mayo.

El  primer debate, centrado en la lucha contra la violencia de género desde las instituciones, habló de la necesidad de coordinación y unión entre todas las instituciones implicadas, siendo el Pacto de Estado una gran herramienta para su impulso.

Así lo manifestó Joaquín Delgado, Director General de Relaciones con la Administración de Justicia y representante del Ministerio de Justicia en el Observatorio contra la Violencia Doméstica y de Género, quien insistió en la idea de que la respuesta a la violencia de género tiene que ser una “respuesta integral”. Un enfoque en el que se ha progresado en los últimos años y en el que el “Pacto de Estado  permitirá profundizar”. Desde el ámbito judicial,  señaló como puntos con margen de mejora la especialización de los juzgados de lo penal o evitar la denominada victimización secundaria.

En ese enfoque integral, Nadia Alvarez Padilla, portavoz de la Comisión de la Mujer y diputada por el PP en la Asamblea de Madrid, habló de cómo la Comunidad de Madrid fue pionera en 2005 con la primera Ley Integral contra la Violencia de Género.  Por su parte, Santiago Carrasco, Comisario Jefe de la Unidad Central de Familia y Mujer de la Policía Nacional (UCFAM), también se refirió a la suma de esfuerzos llevada a cabo desde la Policía con la creación a finales del 2015 de la Unidad Central de Atención a la Familia y Mujer, dándole el máximo rango operativo. En cuanto a la evaluación del riesgo de la víctima, apuntó la necesidad de que el sistema VIOGEN no solo quedara en el ámbito policial. “Ahora es solo una evaluación policial del riesgo pero después, cuando el caso pasa a ámbitos penitenciario, judicial o social, hay mucha información valiosa y ya no tenemos feedback y es muy necesario que la evaluación del riesgo también sea integral”.

Pilar LLop, diputada por el PSOE en la Asamblea de Madrid, destacó la oportunidad que supone el momento actual por el Pacto de Estado y por “un movimiento social muy potente por el reconocimiento de los derechos humanos de las mujeres”. Además, recalcó la importancia de la educación como medida preventiva, siendo “la vacuna contra la violencia de género” y, por tanto, la línea de futuro.

Empleo: independencia económica y autoestima

La segunda parte del encuentro se dedicó a la atención social de las víctimas abordando aspectos educativos, psicológicos y laborales. Para dar esta amplia panorámica la mesa de debate contó con la participación de Ainhoa Lujambio, redactora de Sociedad de Antena 3 Noticias; Rocío Gómez, psicóloga forense de los Juzgados de Vigilancia Penitenciaria y vicedecana del Colegio de Psicólogos de Madrid; Pilar Rodríguez, psicóloga de la Asociación Mum; Lorenzo Cooklin, director general de la Fundación Mutua Madrileña, y José Andrés Elizaga, director de Comunicación y Relaciones Externas del Grupo Clece.

La periodista de Antena 3 aseguró que uno de los objetivos es cambiar la tendencia informativa: “Hay que poner el foco sobre el agresor, no sobre la víctima”, lo que también implica “dar noticias más positivas”. Rocío Gómez defendió la importancia de escuchar a la víctima, “la oímos, pero no la escuchamos y se la suele tratar partiendo de estereotipos” e insistió en la idea de “dejar de poner el foco en la víctima y ponerlo más en el agresor”.  Pilar Rodríguez,  incidió en la valoración del riesgo como clave en el trabajo psicológico, ya que la percepción del mismo por parte de la víctima no suele ajustarse al riesgo real.

En el plano laboral, Lorenzo Cooklin habló de la labor social de la Fundación Mutua Madrileña, que incluye la financiación de programas de formación, empleo y empoderamiento. Para José Andrés Elizaga, el trabajo “es imprescindible para que las víctimas recuperen la autoestima y la independencia económica”. En este sentido destacó el esfuerzo que Clece ha hecho en el último año por la integración profesional de estas mujeres a través del “proyecto 139” que surgió el pasado mes de noviembre en los III Premios Compromiso, precisamente dedicados a reconocer iniciativas destacadas en la lucha contra la violencia de género. En esa edición, Clece se comprometió a contratar a 139 víctimas en un año, una cifra simbólica, pero significativa, hasta entonces tenían 176 mujeres en plantilla, que fue la de candidaturas recibidas en los premios. El proyecto avanza favorablemente y son ya 78 las nuevas contrataciones, más de la mitad.

Comprender el ciclo de la violencia de género para evitar la manipulación

“Resulta crucial entender qué es la violencia de género para saber prevenirla, reconocerla y actuar” afirma Eduardo Ortega, delegado Social de Clece, criminólogo y mediador.

Eduardo Ortega se acerca a la realidad de la violencia de género desde una perspectiva criminológica, abordando todos los factores relacionados con esta realidad, incidiendo especialmente en los distintos tipos de acoso y maltrato, los perfiles habituales de maltratador y víctima y las características y circunstancias que perpetúan el denominado “ciclo de la violencia de género”.  Un ciclo que hay que conocer y comprender para evitar toda la manipulación que ejerce el maltratador sobre su víctima y su entorno.

Eduardo Ortega explica cómo se desarrolla este círculo que se repite cíclicamente complicando cada vez más encontrar una salida:

Fase de “Acumulación de la tensión”

  • Esta fase se caracteriza por cambios imprevistos y repentinos en el estado de ánimo, enfados ante cualquier problema en la convivencia, reacciones agresivas ante cualquier frustración o incomodidad (la comida no está a su hora o a su gusto, ella no está cuando él “la necesita”, los hijos e hijas hacen mucho ruido, etc.).
  • El hombre está “muy sensible” (todo le molesta) y cada vez parece más tenso e irritado.
  • La mujer intenta controlar la situación con los comportamientos que anteriormente le han servido.
  • Tiende a minimizar los incidentes (“no fue para tanto”, “pudo haber sido peor”), a excusarlos o a justificarlos, a achacar la tensión a causas externas.
  • Esta fase puede mantenerse durante períodos de tiempo prolongados.

Fase del episodio agudo: “Explosión de la Violencia”

  • Descarga de la tensión acumulada en la fase anterior, mediante un incidente agudo. Este puede adoptar distintas formas y grados de intensidad.
  • No se debe caer en el error de pensar solamente en la agresión como forma de explosión o descarga, pudiéndose dar muchas formas activas o pasivas para esta fase (gritar, ignorar, golpear muebles, amenazar con abandono, no hablar, etc.)
  • La motivación del maltratador es castigar los comportamientos de la mujer que él considera inadecuados desde su planteamiento de poder y desigualdad. El incidente agudo de violencia se detiene cuando el maltratador piensa que ella “ha aprendido la lección”.
  • La mujer vive esta fase como un enfado donde él está fuera de control.
  • Cuando finaliza esta fase de descarga de la violencia, la mujer que la sufre queda en un estado de conmoción, no queriendo creer que le ha pasado, minimizando el ataque sufrido y las heridas recibidas e incluso negando la situación que acaba de ocurrir.

Fase de “La Luna de miel”: reconciliación

  • Es una fase de manipulación afectiva que se caracteriza por la disminución de la tensión.
  • Esta puede adoptar distintas formas: el maltratador puede pedir perdón y prometer no volver a ser violento, reconocer su culpa y plantear cambios (incluso mediante tratamiento), el resurgimiento de la relación, etc.
  • La victimización de la mujer se hace más profunda, pues se estrecha la relación de dependencia mujer-maltratador.
  • Si ella hubiera tomado la decisión de dejar la relación, abandonará la idea ante el acoso emocional y afectivo de él.
  • Las mujeres suelen ante esta “nueva” actitud del maltratador retirar los cargos, abandonar el tratamiento y tomar como real la esperanza de que todo cambiará.
  • Esta fase tiene una duración temporal limitada, pues no responde al arrepentimiento, sino a que el maltratador percibe que ya no hay riesgo de ruptura en la relación.
  • Seguirá percibiendo a la mujer desde la subjetividad del dominio y la desigualdad. Pronto se iniciará otra fase de acumulación de la tensión y el ciclo se repetirá.
  • Si las personas que pretenden ayudar a la mujer que sufre violencia no conocen y comprenden el ciclo, éste puede acabar manipulándoles también. Esta situación puede llevarla a renunciar a la ayuda que ha pedido y tenderemos a culpabilizar a la mujer víctima de la violencia que sufre.

Con su intervención “Una aproximación criminológica” Eduardo Ortega fue uno de los ponentes de las I Jornadas de Sensibilización hacia la violencia de género celebradas en Melilla el pasado 11 de abril. Denominadas “No estás sola” fueron  organizadas por Clece con la colaboración de Comisiones Obreras, la Consejería de Bienestar Social e Imserso. El objetivo: aportar herramientas para la detección y prevención de la violencia de género.

Amor con los años, terapia de salud y autoestima

Para muchas personas no se entiende que pueda surgir el amor más allá de los 60 años. Aprovechamos el Día Internacional del Beso, que se celebra el 13 de abril,  para constatar que es una realidad más habitual de lo que pensamos.  Hablamos con Rebeca Corral y Mónica Franco, terapeutas en centros de mayores,  sobre cómo se vive y qué efectos tiene enamorarse en esta etapa de la vida.

¿Es frecuente enamorarse en la tercera edad?

Rebeca Corral: “Es más frecuente de lo que en general imaginamos y la gente piensa. En nuestro centro a lo largo de los últimos años hemos tenido parejas de residentes que se han formado en el centro y han acabado en matrimonio. Actualmente tenemos dos parejas que se han formado en los últimos meses.”

Mónica Franco: “Considero que es más frecuente de lo que creemos, debido a que el paso del tiempo y la edad no son un problema para mostrar los sentimientos hacia otra persona, aunque en ocasiones las experiencias vividas llevan a las personas a cerrarse y aislarse. Pero aun así las canas y arrugas no constituyen una barrera para enamorarse, ya que a esta edad es cuando más se necesita amar y ser amado”

¿Cómo se vive el amor en edades avanzadas?

R.C.: “Se vive de manera diferente en cuanto a las circunstancias que rodean a la persona y el entorno donde se desarrolla, ya que en una residencia existen unas normas, horarios y rutinas establecidas. Sin embargo, en cuanto a la intensidad de sus sentimientos, la emoción que les suscita tener a alguien especial puede darse de igual manera que a una edad más joven”.

M.F.: “El amor en esta etapa se vive de una manera muy diferente a la juventud, debido a que se supone que ya a esta edad las personas saben lo que quieren y tienen las cosas más claras. Además, ya no se centra tanto en el aspecto físico sino más bien en los sentimientos, en las experiencias compartidas y en el cultivo espiritual. Transmiten el amor con unos matices de amistad, dejando atrás egoísmo, vanidad, superficialidad y desencuentro, priorizando el compañerismo, la presencia mutua y la historia en camino. La tercera edad busca un amor donde comparta con la otra persona una buena conversación y el cuidado mutuo, más que otros fines. Asimismo, aman con más serenidad, menos impulsividad y más calma, pero eso si con igual pasión.”

¿Ayuda o influye positivamente en la salud?

R.C: “Influye de manera positiva ya que demuestran tener más alegría, ilusión por realizar actividades, tener más vida social haciendo todo esto que muchas veces sus dolores y quejas pasen a un segundo plano.”

M.F.: “Tener una relación sentimental en la tercera edad sí ayuda o influye en su estado de salud a todos los niveles, tanto a nivel físico como psicológico. Los beneficios van desde mejorar el sistema inmunológico, sentirse más a gusto con su aspecto físico, fomentar la creatividad, hasta vivir más años que si estuvieran solos. Todos estos beneficios hacen que la persona tenga una mayor sensación de bienestar y felicidad, mejorando de forma considerable la calidad de vida.”

Y en concreto, ¿cuál es el efecto a nivel psicológico?

R.C.: “Es en el aspecto dónde más influye y es visible ya que tener una ilusión es un motivo para `seguir viviendo´”

M.F.: “Las personas enamoradas de la tercera edad viven en un estado continuo de felicidad y alegría. Otro aspecto a destacar es la autoestima, se sienten especiales y valoradas. Además desaparecen los sentimientos negativos de soledad, ya que comparten sensaciones, momentos y sentimientos.  Ven a esa persona como un apoyo para enfrentarse a posibles problemas que puedan suceder. Otro de los sentimientos negativos es el de la apatía y el estado depresivo, estos se eliminan y la persona desea seguir viviendo para compartir sentimientos. Por último, disminuye la ansiedad, el amor hace que la felicidad y el placer estén más presentes.”

Rebeca Corral es terapeuta ocupacional en la residencia Peña Rubia & Sagrada Familia de Arcos del Jalón en Soria 

Mónica Franco es terapeuta ocupacional en las residencias Nuestra Señora de la Magdalena, Riello,  Rioseco de Tapia, Los Ángeles y  Virgen Peregrina. 

¿Qué puedo hacer para contribuir al fin de la pobreza?

El Pacto Mundial de las Naciones Unidas es la mayor iniciativa del mundo en desarrollo sostenible. Un compromiso común y universal que marca una nueva agenda global de desarrollo sostenible: la Agenda 2030.

Para llegar a cumplir los objetivos marcados en 2030, el Pacto Mundial se marca 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS). El primero de ellos es el Fin de la Pobreza.

Un reto global que suena inalcanzable pero que empieza en cada uno. ¿Cómo podemos abordar un objetivo de escala planetaria en nuestro día a día?  Te proponemos 9 consejos para sumarte al objetivo de manera personal.

  1. Ayuda a distribuir información sobre los recursos sociales de tu ciudad. ¿No los conoces? Hay un montón de documentación e iniciativas a tu alcance.
  2. En tu consumo diario, trata de abastecerte de productos con el sello de Comercio Justo. Contribuirás a hacer llegar beneficios a personas en situación de exclusión social o pobreza.
  3. ¿Sabías que el acceso al crédito es fundamental para romper el círculo de la pobreza? Apoya los proyectos de microcréditos en países en desarrollo. Serás de gran ayuda con muy poco.
  4. Muchas ONGs luchan a diario para reducir la pobreza extrema, y necesitan el apoyo de todos. ¡Conócelas! Seguro que te admira y te engancha su magnífico trabajo.
  5. ¿Sabes que apadrinar a un niño le permite a él y a toda su familia romper la espiral de la pobreza extrema? Puedes cambiar la vida de alguien con menos de 1€ al día.
  6. Cuando cambies la ropa de invierno por la de verano, recuerda que hay muchísimas personas que agradecerían algo de ropa de abrigo. Busca puntos de recogida y dale un fin social a la ropa que ya no quieres.
  7. En Navidad, y también a lo largo del año, puedes intervenir en Campañas de recogida de juguetes para hacer que los niños más desfavorecidos recuperen la ilusión. ¿Te animas?
  8. ¿Conoces la Banca Ética? Las aportaciones de sus clientes financian inversiones sociales y medioambientales y es tan segura como la tradicional. Infórmate y plantéate el cambio. ¡No te costará nada y estarás haciendo mucho!
  9. ¿Eres miembro de la asociación de Padres y Madres del colegio de tus hijos? Apoya iniciativas de concienciación escolares. ¡Hay montones de actividades divertidas para los más pequeños!

17 objetivos más 10 principios para transformar el mundo

El Pacto Mundial de las Naciones Unidas es la mayor iniciativa del mundo en desarrollo sostenible. Un compromiso común y universal que marca una nueva agenda global de desarrollo sostenible: la Agenda 2030. Concretada  en un plan de acción a favor de las personas, el planeta y la prosperidad, que también tiene la intención de fortalecer la paz universal y el acceso a la justicia.

Para llegar a cumplir los objetivos marcados en el horizonte 2030, el Pacto Mundial de Naciones Unidas persigue dos objetivos principales:

  • Canalizar acciones en apoyo de los 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS)
  • Incorporar valores esenciales en la actividad económica y social formulados en 10 principios

17 Objetivos de Desarrollo Sostenible

El 25 de septiembre de 2015, los líderes mundiales adoptaron un conjunto de objetivos globales para erradicar la pobreza, proteger el planeta y asegurar la prosperidad para todos como parte de una. Un total de 17 ODS que abarcan las esferas económica, social y ambiental.

Los países miembros de la Naciones Unidas reconocen que el mayor desafío del mundo actual es la erradicación de la pobreza y afirman que sin lograrla no puede haber desarrollo sostenible. Además de poner fin a la pobreza en el mundo, los ODS incluyen, entre otros puntos, erradicar el hambre y lograr la seguridad alimentaria; garantizar una vida sana y una educación de calidad; lograr la igualdad de género; asegurar el acceso al agua y la energía; promover el crecimiento económico sostenido; adoptar medidas urgentes contra el cambio climático; promover la paz y facilitar el acceso a la justicia.

10 Principios

Los 10 Principios del Pacto Mundial son los valores esenciales desde el nacimiento de la iniciativa en el año 2000. Se fundamentan en diversas declaraciones de Naciones Unidas en materia de derechos humanos, normas laborales, medioambiente y anticorrupción y gozan de consenso universal.

Las empresas que se unen a la iniciativa aceptan estos 10 Principios, comprometiéndose a implementarlos a nivel interno y, por lo tanto, a respetar los derechos humanos y normas laborales, a preservar el medioambiente y a actuar con transparencia en sus actividades y operaciones.

¿Qué significa sumarse al Pacto Mundial?

Lograr los ODS requiere un esfuerzo sin precedentes por parte de todos los sectores de la sociedad, y las empresas tienen un papel muy importante que desempeñar en este propósito. El Pacto Mundial pide a las empresas  que busquen oportunidades para alcanzar el cambio que se plasma en los 17 ODS y los 10 principios. Clece es  parte del Pacto Mundial a través de las empresas Clece SA, Clece Seguridad, Deyse, Multiservicios Aeroportuarios, Ndavant y Talher. Para contribuir a la consecución de estos objetivos, se fomenta la reflexión sobre ellos y el compromiso individual de los profesionales, contribuyendo a su conocimiento y dando consejos para que cada profesional pueda ayudar a lograrlos.

Trabajando por la autonomía de las personas con Síndrome de Down

Enriqueta Martín Granados de ASALSIDO

Hoy 21 de marzo se celebra el Día Mundial del Síndrome de Down. Una jornada para crear conciencia pública y recordar la dignidad, la valía y la contribución a la sociedad de las personas con discapacidad intelectual. También una oportunidad para hablar de la importancia de avanzar en la sociedad para mejorar la autonomía e independencia de las personas con síndrome de Down.

ASALSIDO – Down Almería es una asociación almeriense que trabaja por la plena integración de las personas con Síndrome de Down en la sociedad favoreciendo su inclusión laboral. Enriqueta Martín Granados, directora del Centro educativo y Coordinadora de Talleres de mayores y programas de Empleo y Vida independiente de ASALSIDO, nos habla precisamente de las dificultades que encuentra este colectivo respecto al empleo.

En primer lugar “existe un gran desconocimiento en una parte importante de la sociedad del potencial de estas personas. Están etiquetadas desde su nacimiento. Esta parte de la sociedad se olvida de que hace mucho tiempo se rompió con la idea de ciudadanos de segunda. Ellos acuden al colegio como cualquier persona. No solo acuden al colegio sino que gran parte de su vida trabajan y se esfuerzan el doble para extraer su potencial y despertar aquellos estímulos que la naturaleza ha dejado dormidos. Con la ayuda de profesionales y personas que creen en ellos consiguen superar la discapacidad que la sociedad les aplica. No la que tienen que esa les acompañará durante su vida”.

En cuanto a la falta de oportunidades, “lo único que necesitan es tener la oportunidad de acceder a un puesto adecuado a sus capacidades, dando el tiempo de aprendizaje que cada uno necesite. Respetando su diversidad, no marginándola. Más de una y uno se sorprendería de lo que son capaces de conseguir”

Junto a estas dos barreras, Enriqueta destaca además de que se trata de un colectivo que “no incomoda” ya que no tiene los mismos recursos para expresar sus reivindicaciones y exigir sus derechos ante políticos, sindicatos o empresarios. “Ni siquiera ante su familia” incide.

ASALSIDO atiende en la actualidad a cerca de 200 personas con discapacidad intelectual y trabaja diariamente para derribar barreras a su inclusión, favoreciendo su inserción laboral a través de Programas de Formación y la preparación socio-laboral, desde la diversidad, a través del programa “Empleo con apoyo”. “Nuestra metodología consiste en formar a la persona que va desempeñar el trabajo, in situ, en el mismo puesto, todo supervisado por un preparador laboral que lo acompaña el tiempo que sea necesario hasta que la persona sea capaz de desarrollar el trabajo por sí misma y sin ayuda de nadie”, explica Enriqueta.

El Programa de empleo con apoyo se realiza durante el tiempo que dure la relación de la empresa colaboradora con la Asociación. Para ello se cuenta con un equipo multidisciplinar formado por un coordinador y un preparador laboral y de formación. Ambos son los encargados de hacer el seguimiento, reunirse periódicamente, evaluar cómo va el proceso de inserción laboral y analizar si es necesario aportar mejoras o introducir cambios. Gracias a su labor diaria se avanza hacia el objetivo final: dotar de autonomía e independencia a las personas con discapacidad intelectual.