Infancia

Felices sueños

15/03/2018

Infancia

Por Clece SocialClece Social

El 16 de marzo se celebra el Día Mundial del Sueño, una fecha que aprovechamos para abordar el tema del sueño infantil, algo que preocupa a muchos padres y madres. Sobre todo, si la noche se complica con trastornos bastante frecuentes como el insomnio, la sobreexcitación o las pesadillas.

Desde su experiencia en las aulas, dos educadoras infantiles nos facilitan algunas pautas para facilitar un sueño reparador. “En la primera infancia establecer una rutina del sueño es importante para el buen desarrollo de los niños” explica Inmaculada Falcón Rodríguez, directora de la Escuela Infantil Garabatos en Sevilla.

Como punto de partida, hay que tener en cuenta la edad. “Las horas de sueño necesarias disminuyen con el crecimiento. Un bebé duerme más que un niño mayor. No es imprescindible dormir siesta  aunque es recomendable en los más pequeños” explica Inmaculada, quien comparte algunas pautas para facilitar la recomendada rutina de sueño:

  • Procurar que a partir de los 4-6 meses duerma en una habitación distinta a la de los padres
  • Elegir ropa cómoda y mantener una temperatura ambiente agradable
  • En la medida de lo posible, acostarse todas las noches a la misma hora
  • Proporcionar algún objeto  que se  asocie  al  sueño: peluche, mantita, etc.
  • Mantener una rutina para ir a dormir: hacer pipí, lavarse los dientes, poner al niño en la cama, contar un cuento, dar las buenas noches y despedirse, apagar la luz, etc.
  • Preferiblemente acostar al menor despierto para que aprenda a conciliar el sueño solo
  • Evitar mecer o pasear al niño para que se duerma
  • No dar medicamentos para dormir
  • Evitar programas de televisión violentos o simplemente inadecuados.
  • Favorecer un ambiente tranquilo: realizar actividades relajantes y evitar aquellas que puedan excitar a los niños, por lo menos 30-60 minutos antes de ir a la cama
  • Evitar las bebidas con cafeína, especialmente por la noche
  • La falta de actividad, las siestas prolongadas, las riñas de última hora, los juegos inadecuados o el malhumor de los padres dificultan el sueño del menor.
  • No amenazar al niño con “irse a la cama”. El objetivo es transmitir que el sueño es un hábito agradable.

¿Y si tiene pesadillas?

Todos los niños tienen pesadillas nocturnas de vez en cuando. No hay por qué alarmarse, es un trastorno muy común” afirma Rocío Mazo Rodríguez, directora de la Escuela Infantil Platero y yo en Moguer, Huelva.

Las pesadillas son la manifestación inconsciente durante el sueño de sentimientos de inseguridad, ansiedades, miedos o preocupaciones. Son sueños vívidos que producen sensación de miedo y hacen que el niño se despierte asustado por la noche, recordando lo sucedido. La mayoría de las veces, suelen aparecer hacia el final de la noche, en la etapa de sueño REM (siglas en inglés de Rapid Eye Movement, Movimiento Rápido del Ojo en español), en la segunda mitad del sueño nocturno.

“Los niños son susceptibles a padecerlas antes que las niñas y suelen aparecer a partir de los dos años. Con mayor frecuencia a los tres años hasta aproximadamente los seis años de edad y tienden a ser cada vez menos frecuentes hacia la adolescencia. Además, son especialmente frecuentes en niños con ansiedad, inseguros, preocupados, o que toman algún medicamento” explica Rocío.

Las pesadillas no deben confundirse con los terrores nocturnos, un trastorno del sueño menos común que normalmente ocurre durante el primer tercio de la noche. “Cuando un niño tiene un episodio de terror nocturno permanece dormido en un estado de sueño profundo durante el cual, en realidad, no está soñando y, sin embargo, se pone extremadamente agitado y es muy difícil de consolar. Una vez que el terror nocturno ha pasado, el niño vuelve a dormir tranquilamente y no recuerda nada a la mañana siguiente.”

Para distinguirlo de una pesadilla “si el pequeño suele dormir plácidamente y de repente despierta sollozando, asustado, se agarra al adulto y le cuesta volver a dormirse, es posible que realmente haya tenido una pesadilla. Éstas suelen ocurrir durante la segunda mitad de la noche, cuando es más probable que ocurran los sueños”.

“Las pesadillas forman parte de una etapa más del desarrollo normal del niño, que deberá superar con el cariño y el acompañamiento de los padres. Debemos tratar de calmarlos con abrazos, besos y voz pausada. No conviene en este momento preguntarle qué estaba soñando pues sólo conseguiremos que recuerde la pesadilla, lo que debemos hacer  es tranquilizarle y darle seguridad”.

En cuanto a prevenir las pesadillas “no hay un método infalible, pero sí podemos  intentar evitarlas creando un ambiente de tranquilidad y relajación antes de acostar al niño. Podemos poner música suave, luz tenue, contar un cuento, dar un masaje relajante, etc.”

Si el niño experimente pesadillas recurrentes y muy frecuentes que le impidan un buen dormir, lo conveniente es acudir a un médico especialista.

 

Inmaculada Falcón Rodríguez. Directora de la Escuela Infantil Garabatos. Maestra de Educación Infantil.

 

 

Rocío Mazo Rodríguez. Directora de la Escuela Infantil Platero y yo. Maestra de Educación Infantil. Técnico en Logopedia, Técnico en Psicomotricidad, Técnico en Lengua de Signos.

 

 

 

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