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Infancia

Igualdad desde la infancia

25/05/2018

Infancia

Por María Elena Jiménez GutiérrezMaría Elena Jiménez Gutiérrez

Actualmente en el sistema educativo empieza a existir un cambio en  la asignación de los estereotipos y los roles sociales que hacen que el sistema tradicional patriarcal comience a moverse porque la mujer se ha incorporado al mundo laboral.

Desde nuestra infancia hay un progresivo conocimiento de lo que se espera y considera adecuado para los miembros de cada grupo sexual dando lugar a la adquisición de los roles, influenciado tanto por la interacción biológica como por los procesos de socialización, que van marcando las “diferencias”.

Es por ello, que durante los primeros años en edad escolar, nuestros menores fluctúan por diferentes etapas: identidad de género, estabilidad del género y constancia del género (Ruble y Martín, 1980).

Con el paso de los últimos años, los roles de género se han ido atenuando cada vez más pero a pesar del “igualitarismo creciente” siguen existiendo estereotipos ligados al género.

En general, los niños y niñas suelen durante los primeros años atribuir a los estereotipos determinados  aspectos externos y visibles, pero al mismo tiempo reciben por parte sus familias un trato diferencial en función del género (juegos, juguetes, actividades, etc.) que se prolongan a lo largo de su vida. Una vez inmersos en el contexto escolar son los profesores y el propio grupo de iguales quienes mantienen estas diferencias estereotipadas.

 

Tanto la familia como la escuela deben adaptar  prácticas de crianzas igualitarias, promoviendo actitudes y comportamientos no sexistas, lo que contribuye a la adopción más flexible de roles.

 

Entonces surge la gran pregunta: ¿qué debemos hacer para que no existan los estereotipos ligados al género? La respuesta es sencilla. Tanto la familia como la escuela deben adaptar  prácticas de crianzas igualitarias, promoviendo actitudes y comportamientos no sexistas, lo que contribuye a la adopción más flexible de roles.

La Constitución Española establece la obligación que corresponde a los poderes públicos de promover la condiciones necesarias para que la libertad y la igualdad del individuo y de los grupos en que se integra sean reales y efectivos superando los obstáculos que impiden o dificultan su plenitud así como facilitar la participación de todos los ciudadanos en la vida pública, económica y social (Art. 14 y 9.2). También lo recoge la Ley Orgánica de Educación de 2006 en unos de sus principios: desarrollo de la igualdad de derechos y oportunidades y el fomento de la igualdad efectiva entre los hombres y mujeres y ya la LOMCE introduce en sus principios la prevención de la violencia de género.

Por tanto, debemos trabajar tanto la escuela como la familia desde la coeducación. Entendemos por coeducación la coexistencia de actitudes y valores considerados tradicionalmente por niñas y niños, donde se potencia el desarrollo de ambos, partiendo de que sean sexos diferentes, pero dirigiéndose hacia un desarrollo personal y una construcción social común y no enfrentada.

Tanto las escuelas como las familias podrían trabajar la coeducación partiendo de los siguientes aspectos básicos:

  • Lograr entre todos la educación en la igualdad entre hombres y mujeres, ya que ello favorecerá el desarrollo de la sociedad.
  • Hacer visibles el desconocimiento general que tienen niñas y niños respecto a las características culturales de sus compañeros, respetando las diferencias y utilizando el diálogo para resolver conflictos.
  • Llevar a cabo actividades en las que se estudie si siguen existiendo profesiones masculinizadas o feminizadas para intentar trabajar hacia el desarrollo igualitario.
  • Emplear diferentes juguetes y juegos.
  • Reflexionar sobre el uso de la lengua como vehículo de valores y prejuicios sexistas.
  • Mostrar tolerancia cero hacia la violencia de género.

Resumiendo, tanto la escuela como la familia tienen la obligación moral y cívica para que cada parte implicada en la educación se fomente la igualdad desde la primera infancia.

Mª Elena Jiménez Gutiérrez es Directora de la Escuela Infantil La Laurisilva en San Cristóbal de La Laguna

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