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Infancia

Niños difíciles para comer

27/04/2018

Infancia

Por Clece SocialClece Social

Muchas veces pasamos por momentos en los cuales nuestros pequeños no quieren comer. Estos se alteran, sufren arrebatos y nos provocan angustia. Esta situación es muy común. Por ello, desde la Escuela Infantil Garabatos, en colaboración con  el centro de salud de Lebrija, os ofrecemos algunos consejos sobre qué hacer ante esos conflictos.

Lo primero es descartar una enfermedad subyacente cuando la inapetencia es secundaria. Es decir, ante un niño que no come de manera puntual, hay que destacar un proceso patológico. Cuando es así, suele acompañarse de dolor abdominal, fiebre, náuseas, pero siempre, hay que consultar con su pediatra. 

Cuando la inapetencia no es secundaria, puedes seguir las siguientes recomendaciones: 

  • Introducir alimentos nuevos de forma gradual. Es preferible introducir el nuevo alimento al principio de cada comida, cuando el niño tenga más apetito. Si éste rechaza algún alimento, introducirlo en la dieta con otro que le guste más y condimentarlo o modificar su textura, para lograr mayor aceptación (por ejemplo, espaguetis con carne y verduras).
  • Cuando se ofrezca un alimento nuevo al niño hacerlo de forma atractiva y realizarlo de manera
  • No utilizar alimentos como premio o castigo. No sólo es ineficaz para mejorar su apetito sino que, además, interfiere en el aprendizaje de los hábitos de alimentación. Es conveniente establecer normas de conductas alimentarias, por ejemplo, no levantarse de la mesa hasta que no haya terminado. No podemos perder la paciencia, ya que un niño impaciente, a veces, es capaz de manipular la situación.
  • Enriquecer los alimentos. Comer en pequeñas tomas, incluyendo todo tipo de alimentos. La dieta variada estimula el apetito, satisface las necesidades y crea hábitos alimentarios saludables para la edad
  • Evitar alimentos pocos nutritivos que eliminen el apetito. Una comida sana y equilibrada facilita la adquisición de buenos hábitos. Si el niño no quiere comer, debemos limitar el consumo de alimentos que reduzcan el apetito, bollería, chocolate, golosinas, etc. No prohibir de manera severa estos alimentos ya que pueden propiciar más atractivo su
  • Incluir alimentos de todos los grupos. Debemos ir suministrando alimentos de todos los grupos: frutas, carnes, lácteos, etc.
  • Presentar los alimentos de forma atractiva. Crear un clima agradable a la hora de la comida para que dicho acto resulte atractivo y estimule la curiosidad de los menores por consumir los
  • Distribuir regularmente el horario de las comidas. Debemos administrar cinco tomas al día. Si el menor no come, esperar a la siguiente con el fin de no perder el ritmo de los horarios. De la misma manera, tenemos que evitar las comidas entre horas. Tener en cuenta además la importancia del desayuno ya que mejora el rendimiento intelectual y la concentración.
  • Favorecer la actividad física. El deporte moderado suele aumentar el apetito y potenciar el desarrollo psicomotor y psicosocial del niño.
  • Enseñar al niño a comer de todo y a no abusar de un tipo de alimento en concreto.
  • Limitar el consumo de golosinas y chucherías.
  • En la merienda, ofreceremos fruta, bocadillos preparados en casa sin abusar de embutidos o productos lácteos.
  • Los padres como modelo de buena alimentación. Las personas que se encargan de la alimentación del menor deben tener una buena aptitud ante la comida; esto hará que esas buenas actitudes sean transmitidas. También se aconseja que el niño coma en la mesa con su familia.

Recuerda:

La comida debe ser una experiencia grata. Debemos crear un ambiente agradable en el que trasmitamos a nuestros pequeños actitudes saludables de alimentos e higiene.

Es aconsejable conocer el menú de la escuela para complementarlo en casa.

No debemos ofrecer al niño chucherías o alimentos que puedan quitarles el apetito fuera de las horas de comida.

Si no puede cumplir estos consejos, consulte a su médico – pediatra.

Con la colaboración del Centro de Salud “Nuestra Señora del Castillo” de Lebrija

 

 

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